Imagen del día

Al único que es necesario siempre tener contento es a Nuestro Señor - Santo Toribio de Mogroviejo

Los halagos de los hombres no deben ser nuestra preocupación nunca. Porque a quien tenemos que complacer es a ti, Señor nuestro. Tú nos pides que vivamos conforme al mensaje que nos has dejado: que te amemos con todo el corazón, sin reservarnos nada de él para nosotros, y que veamos en los demás tu rostro y no demos la espalda a sus necesidades espirituales y humanas. Ayúdanos con tu gracia, porque nosotros somos débiles y, con nuestras únicas fuerzas, poco podemos hacer.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on pinterest
Share on google
Share on email

Días anteriores

La grandeza de lo que hacemos está en el amor que ponemos en ello. No nos lamentemos de nuestras pocas fuerzas o de la escasa

Leer más

No se trata de cuánto damos, sino del espíritu que anida en nuestro corazón cuando acudimos a ayudar al necesitado. Lo que importa, pues, es

Leer más

Somos propensos a enmendar las conductas de los otros. No porque no se ajusten a la justicia y a la verdad, sino porque no coinciden

Leer más

Como creyentes en Cristo, estamos llamados a sembrar el bien en este mundo en el que hemos sido colocados por Dios. Si realmente cumplimos lo

Leer más

Nos cuesta comprender que lo que tenemos son dones, muchos o pocos, que Dios ha puesto en nuestras manos para que los administremos correctamente. No

Leer más

Somos dados a posponer las buenas acciones y mejorar nuestra forma de vida para hacerla compatible con los mensajes del Evangelio. Somos perezosos, aunque no

Leer más