Imagen del día

No saber mostrarse bueno con los malos es una prueba de que no es uno bueno del todo - San Francisco de Sales

Resulta fácil sonreír a quien nos sonríe, saludar a quien nos saluda, ayudar a quien nos ayuda, escuchar a quien nos escucha… Pero qué difícil es mostrarnos cariñosos con quien nos desprecia, perdonar a quien nos ofende, ayudar a quien nos rechaza, ser simpáticos con todos, aunque sean del bando contrario o enemigos… La bondad de nuestro corazón se mide en nuestro comportamiento con los que nos caen mal o no son de los nuestros.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on pinterest
Share on google
Share on email

Días anteriores

No quedarnos con nada para nosotros mismos, salvo la fe, y aún ésta debemos compartirla y transmitirla. No cansarnos nunca de dar de lo material

Leer más

Grave error sería que esperásemos ser alabados en esta tierra por hacer aquello a lo que estamos obligados. Cuando cumplimos con nuestro deber de cristianos

Leer más

Si nos alejamos de Dios, el egoísmo en nuestras vidas se crece y dejamos de amar desinteresadamente; en cambio, la cercanía a Dios, que es

Leer más

Por muy costoso que resulte, solamente el perdón a quien nos hace mal o daña a otros es capaz de parar tanta violencia como diariamente

Leer más

El mal sale de lo hondo del corazón de los humanos. Esto hace que a menudo nos sintamos en desasosiego. Por eso es necesario que

Leer más

Hay que ser valientes para vivir la fe, defenderla incluso con lo más valioso que tenemos: la vida. A nosotros es probable que no se

Leer más