Santoral

Santo Toribio de Mogroviejo

Santo Toribio de Mogroviejo

Nació en 1538 en Mayorga (Valladolid, en España). Era graduado en derecho y fue profesor de la Universidad de Salamanca y presidente del Tribunal de Granada. El rey Felipe II, al conocer sus grandes cualidades, aunque era seglar le propuso al Papa que le nombrara arzobispo de Lima, cosa que éste hizo, pero Toribio dudó mucho en aceptar tal nombramiento. El arzobispo que lo iba a ordenar de sacerdote le propuso darle todas las órdenes menores en un solo día, pero él prefirió que cada semana se le diera una, a fin de prepararse convenientemente para recibirlas. Llegó a Lima ya siendo arzobispo en 1581, con 42 años. Su diócesis abarcaba más de seis millones de kilómetros cuadrados pues comprendía los territorios de siete de los países sudamericanos. Se encontró con una sociedad en la que los conquistadores cometían muchos abusos y los sacerdotes no se atrevían a corregirlos. Empezó a atacar fuertemente los vicios y los escándalos reprendiendo a quienes los cometían. Las medidas que tomó le acarrearon muchas persecuciones y calumnias. Él lo ofrecía todo a Dios. Recurrió su vasta diócesis en tres ocasiones, empleando en esta tarea unos 16 años, viajando a pie la mayor parte. Los preferidos de sus visitas eran los indios y los negros, especialmente los más pobres y enfermos. Logró la conversión de gran número de indios, a los que predicaba en su idioma y llegó a visitar tribus hasta entonces desconocidas. Recorrió unos cuarenta mil kilómetros y confirmó a más de ochocientas mil personas. Cada dos años reunía al clero de la diócesis en sínodo y cada siete a los de las diócesis vecinas para aprobar normas que vigilaba personalmente que se cumplieran. Repartía lo que poseía a los pobres y durante una grave epidemia gastó todos sus bienes en socorrer a los enfermos. Murió el 23 de marzo, Jueves Santo, de 1606, en una capillita de indios, en una lejana región, a 440 kilómetros de Lima, donde estaba predicando y confirmando a los indígenas. Cuando su cuerpo fue llevado a Lima un año después de su muerte, estaba incorrupto. Benedicto XIII lo declaró santo en 1726.

Otros santos del día:

• En Cornualles, territorio actualmente de Inglaterra, san Fingar o Guignero, mártir († hacia el año 460). 

• Conmemoración de los santos mártires Victoriano, procónsul de Cartago, en el actual Túnez, y dos hermanos de la ciudad de Aguas Regias, y de dos mercaderes cartagineses, llamados Frumencio, que en la persecución desencadenada por los vándalos bajo el rey Hunerico, que era arriano, todos ellos padecieron atroces suplicios por su constancia en confesar la fe cristiana, hasta ser coronados con ilustre martirio († 484). 

• En Pontoise, cerca de París, en Francia, san Gualterio, primer abad del monasterio del lugar, que, renunciando a su amor por la soledad, enseñó con su ejemplo a los monjes la disciplina de la Regla y fustigó en el clero las costumbres simoníacas († hacia el año 1095). 

• En Ariano, de Irpinia, en Italia, san Otón, ermitaño († hacia el año 1120).

• En Gubbio, de la Umbría, región de Italia, beato Pedro, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín († hacia el año 1306). 

• En York, en Inglaterra, beato Edmundo Sykes, presbítero y mártir, que durante el reinado de Isabel I fue desterrado por ser sacerdote, y habiendo regresado a Inglaterra de nuevo, fue apresado y ajusticiado († 1587). 

• En el lugar de Naas, cerca de Dublín, en Irlanda, beato Pedro Higgins, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, por guardar fidelidad a la Iglesia Romana, en tiempo del rey Carlos I fue ahorcado sin juicio († 1642). 

• En Barcelona, en España, san José Oriol, presbítero, quien, con la mortificación corporal, el cultivo de la pobreza y la continua oración, mantuvo una constante unión con Dios, enriquecido de dones celestiales († 1702). 

• En el pueblo de Cemmo, de Lombardía, en Italia, beata Anunciata Cocchetti, virgen, que con fortaleza y humildad dirigió el Instituto de Hermanas de Santa Dorotea, recientemente fundado († 1882). 

• En el lugar de ad-Dahr, en el Líbano, santa Rebeca ar-Rayyas de Himlaya, virgen de la orden libanesa de San Antonio de los Maronitas, que ciega a los treinta años, y paralizada después en todos los miembros, permaneció en oración, fija sólo en Dios († 1914). 

• En Leopoldvara, ciudad de Eslovaquia, beato Metodio Domingo Trc-ka, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor y mártir, que, en tiempo de persecución por causa de la fe, cambió su peregrinar terreno en vida eterna con su glorioso martirio († 1959). 

• En Roma, Italia, beato Álvaro del Portillo y Diez de Sollano, español, obispo y prelado de la Prelatura Personal de la Santa Cruz y del Opus Dei (1994).

(Del Martirologio Romano)

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