Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

Tú debes tener fe ilimitada en la bondad divina, porque la victoria es absolutamente segura – San Pío de Pietrelcina

Si nos agarramos con auténtica fe a la misericordia de Dios y nos fiamos de su bondad, caminaremos más seguros. Porque en la carrera de la vida que estamos librando día tras día, lo que nos da fuerzas para avanzar por el camino acertado es la confianza en el Señor. Él nos hizo para que seamos sembradores de paz y trabajadores de su reino. Estemos seguros de que nunca nos dejará solos, sino que estará permanentemente con nosotros.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Rebuscar los defectos ajenos es signo de no ocuparse de los propios – San Francisco de Sales

Nos resulta mucho más cómodo y placentero ver los defectos que tienen los demás que examinarnos a nosotros mismos. Nuestra debilidad humana es más propensa

Leer más
La amistad que se puede concluir, nunca fue verdadera – San Jerónimo

Cuando a una amistad le ponemos fecha de caducidad, por los motivos que fuere, estamos desvirtuando su sentido auténtico. Porque un amigo de verdad lo

Leer más
Entiende que en el dolor se te prueba, para que no te abatas; entiende que se te prueba en la prosperidad, para que no te exaltes – San Isidoro de Sevilla

Tanto en los momentos en los que lo pasamos mal como en los que nos sentimos repletos de gozo por lo bien que nos van

Leer más
Amar es lo contrario de utilizar – San Juan Pablo II

Si practicamos la caridad para que los demás nos lo reconozcan y nos den las gracias, o porque es lo que se lleva en determinados

Leer más
Quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien – Papa Francisco

No vivimos solos, sino que somos parte de una comunidad de hijos de Dios. No somos únicos en esta tierra, sino que formamos con los

Leer más
Si se levanta la tempestad de las tentaciones, si caes en el escollo de las tristezas, eleva tus ojos a la Estrella del Mar: invoca a María – San Bernardo de Claraval

En los malos momentos de nuestras vidas, cuando estemos en peligro, o nos encontremos desanimados para seguir luchando por ser mejores, acudamos a María. Con

Leer más