Santoral

San Justino

Memoria de san Justino, mártir, que, como filósofo que era, siguió íntegramente la auténtica sabiduría conocida en la verdad de Cristo, la cual confirmó con sus costumbres, enseñando lo que afirmaba y defendiéndola con sus escritos. Al presentar al emperador Marco Aurelio, en Roma, su Apología en favor de la religión cristiana, fue conducido ante el prefecto Rústico y, por confesar que era cristiano, fue condenado a la pena capital († hacia el año 165).

Otros santos del día:

• También en Roma, santos Caritón y Cariti, Evelpisto y Jeracio, Peón y Liberiano, mártires, los cuales fueron discípulos de san Justino y, junto con él, recibieron la corona eterna († hacia el año 165). 

• En Alejandría, en Egipto, santos mártires Amón, Zenón, Ptolomeo e Ingenuo, soldados, y el anciano Teófilo, que, estando en el tribunal, al darse cuenta de que uno de los cristianos que era martirizado flaqueaba y se inclinaba a apostatar, con el rostro, la mirada y gestos intentaba animarle, y, al ser objeto de protestas por parte del populacho, se adelantaron confesándose cristianos y, por medio de su victoria, Cristo, que les infundió constancia, triunfó gloriosamente († 249). 

• En Licópoli, también en Egipto, santos mártires Isquirión, oficial del ejército, junto con otros cinco soldados, que bajo el prefecto Arrio y en tiempo del emperador Decio, por su fe en Cristo fueron muertos de diversas maneras († hacia el año 249). 

• En Bolonia, ciudad de la Emilia-Romaña, región de Italia, san Próculo, mártir, que por su fe cristiana fue crucificado († hacia el año 300). 

• En Montefalco, en la Umbría, también región de Italia, san Fortunato, presbítero, de quien se dice que, siendo pobre, con su trabajo constante ayudó a los desvalidos, y que entregó su vida en favor de los hermanos († s. IV/V). 

• En la isla de Lérins, en la Provenza, actualmente en Francia, san Caprasio, solitario, que, juntamente con san Honorato, se retiró allí y dio comienzo a la vida monástica († 430). 

• En Arvernia, en Aquitania, hoy Clermont-Ferrand, en Francia, san Floro, que dio nombre al monasterio que se edificó sobre su tumba, así como a la ciudad y a la sede episcopal.

• En Bretaña Menor, también hoy en Francia, san Ronón, obispo, el cual, oriundo de Hibernia (hoy Irlanda), vivió como solitario en los bosques de la región († hacia el s. VIII). 

• En la región de Leicester, en Inglaterra, san Vistano, mártir, que, perteneciente a la estirpe real de Mercia, por oponerse al matrimonio incestuoso de su madre fue asesinado por la espada del tirano († 849). 

• En Tréveris, de la Renania, en Lotaringia, hoy en Alemania, san Simeón, el cual, nacido de padre griego en Siracusa, después de llevar vida eremítica en Belén y en la montaña del Sinaí, finalmente se recluyó en la torre de la Puerta Negra de esa ciudad, donde murió († 1035). 

• En el monasterio de Oña, en el territorio de Burgos, de la región de Castilla, en Hispania, san Íñigo, abad, varón pacífico, cuya muerte fue llorada también por judíos y musulmanes († hacia el año 1060). 

• En la ciudad de Alba, en el Piamonte, región de Italia, beato Teobaldo, que por amor a la pobreza dio todo su dinero para socorrer a una viuda y, trabajando como mozo de cuerda, por humildad llevó las cargas de los demás († 1150). 

• En Urbino, del Piceno, hoy Las Marcas, en Italia, beato Juan Pelingotto, de la Tercera Orden de San Francisco, que, siendo comerciante, procuraba favorecer más a los otros que a sí mismo, y viviendo recluido en una celda, solamente salía para atender a pobres y enfermos († 1304). 

• En Londres, en Inglaterra, beato Juan Storey, mártir, hombre de leyes y fidelísimo al Romano Pontífice, que, después de haber sido encarcelado y exiliado, por su fe católica fue condenado a muerte y ahorcado en Tyburn, alcanzando así los goces eternos († 1571). 

• En Omura, en Japón, beatos mártires Alfonso Navarrete, de la Orden de Predicadores, Fernando de San José de Ayala, de la Orden de los Ermitaños de San Agustín, y León Tanaka, religioso de la Compañía de Jesús, que fueron degollados a causa de la fe cristiana, por decisión del supremo mandatario Hideta († 1617). 

• En una nave prisión anclada ante el puerto de Rochefort, en Francia, beato Juan Bautista Vernoy de Montjournal, presbítero y mártir, que era canónigo de Moulins, y por el hecho de ser sacerdote fue encarcelado, muriendo a consecuencia de la enfermedad que contrajo en prisión († 1794). 

• En la ciudad de Hung Yen, en Tonquín, en la actual Vietnam, san José Tuc, mártir, joven campesino que se negó a pisar la cruz, por lo cual le encarcelaron y martirizaron varias veces, hasta que en tiempo del emperador Tu Duc fue degollado († 1862). 

• En Piacenza, en Italia, beato Juan Bautista Scalabrini, obispo, quien trabajó incansable por el bien de su iglesia, mostrando un especial interés por los sacerdotes, agricultores y obreros. En favor de los emigrantes a los países de América fundó dos Pías Sociedades del Sagrado Corazón († 1905). 

• En Messina, en Sicilia, en Italia, san Aníbal María Di Francia, presbítero, que fundó la Congregación de los Rogacionistas del Corazón de Jesús y las Hijas del Celo Divino, para rogar al Señor que dé santos sacerdotes a su Iglesia († 1927). 

(Del Martirologio Romano)

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