Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo (Inmaculada Concepción)
Foto: J. Serrano

 

 

Las llamadas redes sociales nos apabullan con rostros de famosos,
hazañas de celebridades,
declaraciones de políticos y poderosos,
consejos lanzados desde cualquier púlpito laico que nos dicen cómo ganar dinero,
qué tenemos que hacer para ser importantes en la vida y tener éxito
o qué cirugía nos hace más atractivos.
Porque estamos rodeados de vanagloria,
vacíos existenciales
y arrogancias permanentes para aparentar que somos lo que no somos
y podemos lo que no podemos.

Me resulta muy hermoso, Señor, en este día,
repasar la historia de María, tu madre.
Escogiste a una chica sencilla,
que vivía en un pequeño pueblo
y estaba casada con un joven que la amaba y respetaba.
Una mujer sin pretensiones de ser alguien en la vida
pues solamente buscaba glorificar a su Dios
y ayudar a todos.
Una mujer que no entendía el mensaje que venía de tu parte
pero que confió plenamente en ti
echándose en tus brazos
para que se hiciera tu voluntad.

¡Qué bien me vendría a mí confiar más en tu palabra, Señor!
¡Cuánto bien me haría dejar pasar todas las insinuaciones mundanas
y céntrame más en lo esencial!
Pero necesito tu ayuda
para seguir pidiendo que se haga tu voluntad, no la mía.
Necesito que María, que también es mi madre, porque tú así lo has querido,
sea mi manto protector de la lluvia que ensucia de barro mi vida,
el timón que me lleva a puerto seguro donde el amor es el premio,
la mano que aleja de mí lo que hace mal a mi alma,
el beso maternal que enciende mi corazón de gozo
porque tengo la dicha de poder dirigirme en confianza a ti y a ella.
Y en ese gozo deposito mi esperanza porque sin ti y sin ella
estoy totalmente perdido.

José Serrano Álvarez
(Rezando al caer de la tarde)

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