Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

El que canta, reza dos veces.

A Dios debemos alabarle siempre. Con nuestros actos, en los que queremos demostrar nuestro amor hacia Él, y por eso intentamos realizarlos respetando sus enseñanzas. Pero también hemos de alabarle con nuestros labios, pronunciando sus plegarias de agradecimiento o de petición. Con expresiones que salgan de lo más hondo de nuestros corazones. Y si nuestras palabras van acompañas de las notas musicales, aunque no seamos buenos cantores, seguro que tendrán doble fuerza. Cantar oraciones al Señor es siempre hermoso.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Deberíamos hacer con los pobres lo que hizo María con su prima Isabel: ponernos a su servicio – Santa Teresa de Calcuta

Si realmente queremos ser cristianos de verdad, fijémonos en María, nuestra madre en la fe. Ella siempre estaba dispuesta a servir a los demás. Renunciaba

Leer más
No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor – Santa Teresa de Jesús

La grandeza de lo que hacemos está en el amor que ponemos en ello. No nos lamentemos de nuestras pocas fuerzas o de la escasa

Leer más
Si extiendes la mano para dar, pero no tienes misericordia en el corazón, no has hecho nada; en cambio, si tienes misericordia en el corazón, aun cuando no tuvieses nada que dar con tu mano, Dios acepta tu limosna – San Agustín

No se trata de cuánto damos, sino del espíritu que anida en nuestro corazón cuando acudimos a ayudar al necesitado. Lo que importa, pues, es

Leer más
«No os dejaré huérfanos» (VI DOMINGO DE PASCUA)

Foto: R. Misas «No os dejaré huérfanos» VI DOMINGO DE PASCUA (Juan 14, 15-21) En las guerras mueren soldados y civiles, se destruyen pueblos y

Leer más
Que mi primer pensamiento, después del descanso de la noche, sea para Dios – Santa Luisa de Marillac

Gracias, Señor, por este nuevo día que nos regalas. Gracias por seguir amándonos, pese a que no somos merecedores de ello. Gracias porque no nos

Leer más
El pan que tú retienes es de los que tienen hambre; de los que están desnudos el vestido que tú guardas; libertad y rescate de los miserables, el dinero que tú escondes en la tierra – San Ambrosio de Milán

Nos cuesta comprender que lo que tenemos son dones, muchos o pocos, que Dios ha puesto en nuestras manos para que los administremos correctamente. No

Leer más