Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

No hay mayor soberbia que el juzgar, ni cosa por la que más a Dios abandone el hombre  – San Antonio María Zaccaria

A los que queremos seguir a Cristo, no nos está permitido juzgar a los demás. Será Dios quien lo haga en su momento. Porque nosotros no somos quienes para dictar ninguna sentencia de culpabilidad. Si nos arrogamos un poder que no se nos ha dado, estamos actuando incorrectamente. Por desgracia, con demasiada frecuencia condenamos a los otros. Mejor sería que nos despojáramos para siempre de los ropajes de la soberbia que nos impiden ser buenos cristianos. No juzguemos el comportamiento de los otros.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Olvida los favores hechos, pero no los recibidos – San Juan Bosco

Nos gusta que reconozcan lo que hacemos bien, que nos den las gracias si hemos ayudado en algo o a alguien. Pero no es lo

Leer más
«¡Señor mío y Dios mío!» (II DOMINGO DE PASCUA)

Foto: J. Serrano «¡Señor mío y Dios mío!» II DOMINGO DE PASCUA (Juan 20, 19-31) El mundo está viviendo una etapa convulsa: guerras en diferentes

Leer más
Una contrición es más eficaz que mil flagelaciones – San Isidoro de Sevilla

Arrepentirnos de haber tenido mal comportamiento con los demás y pedir perdón por ello a quienes hayamos causado daño es lo mejor que podemos hacer.

Leer más
La revolución del amor comienza con una sonrisa – Santa Teresa de Calcuta

A menudo nos afanamos en buscar la manera de transformar nuestra sociedad para que sea mejor y para esto solamente encontramos inconvenientes. Nos parece tarea

Leer más
Nuestro mayor enemigo es la pereza; combatámosla sin descanso – San Juan Bosco

Las buenas intenciones no son suficientes para hacernos mejores. Es necesario que vayan acompañadas de hechos. Si queremos hacer una buena obra, tendremos que ponernos

Leer más
No busco, en efecto, entender para creer, sino que creo para entender. Pues creo esto, porque si no creyera, no entendería – San Anselmo de Canterbury

La fe nos trae seguridad. Porque a través de ella comprendemos cuanto sucede en nuestras vidas y en las de los que nos rodean. Podemos

Leer más