Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

No sospeches mal contra tu hermano; porque este pensamiento quita la pureza del corazón – San Juan de la Cruz

El mal sale de lo hondo del corazón de los humanos. Esto hace que a menudo nos sintamos en desasosiego. Por eso es necesario que ni siquiera nos concedamos la más mínima oportunidad para pensar que los demás obran con malicia o son indignos de nuestra amistad. Dejemos de lado todos esos pensamientos que nos llenan de malicia, egoísmo y soberbia. Actuemos con mayor fraternidad con quienes nos rodean.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

La cortesía es hermana de la caridad, que apaga el odio y fomenta el amor – San Francisco de Asís

Practicar la caridad con quienes nos rodean requiere que seamos capaces de mostrarnos correctamente con ellos hasta en las cosas más triviales. Porque la auténtica

Leer más
María es la madre que con paciencia y ternura nos lleva a Dios, para que desate los nudos de nuestra alma – Papa Francisco

Acudamos a María. Ella es la madre amorosa dispuesta siempre a escucharnos y a acompañarnos en nuestros momentos de debilidad, en nuestras caídas, en nuestros

Leer más
Amar significa viajar, correr con el corazón hacia el objeto amado – Papa Juan Pablo I

Cuando se ama como Cristo quiere que amemos a los demás, el corazón siente un deseo permanente de hacer obras buenas. Por eso los creyentes

Leer más
«Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (XXIII T. ORDINARIO)

Foto: R. Misas «Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» XXIII T. ORDINARIO (Mateo 18, 15-20)

Leer más
Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla – Santa Teresa de Calcuta

¿Quién soy yo para juzgar a nadie? ¿Quién soy yo para hacer distinciones a la hora de ayudar a los demás? Lo que se me

Leer más
Para los cristianos no existen los hombres extraños. Nuestro prójimo es todo aquel que tenemos ante nosotros y que tiene necesidad de nosotros – Santa Edith Stein

Un creyente no puede cerrar los ojos ante las personas que están a su lado, sean ricas o pobres, sabias o ignorantes, sanas o enfermas,

Leer más