En el vídeo con la oración del Papa para el mes de agosto, León XIV expone la situación que se vive en las ciudades, donde se producen tantos contrastes en medio del bullicio y la soledad. Las ciudades están llamadas a ser lugares de libertad y oportunidad -dice el Papa-, pero también pueden transformarse en espacios de anonimato y aislamiento”. Y pide que con gestos sencillos encarnemos en ellas la fe cristiana.
El Santo Padre ruega porque “nuestras comunidades urbanas sean hogares abiertos y acogedores, lugares donde se comparta la esperanza, donde nadie se sienta invisible, y donde la alegría de tu Evangelio ilumine la vida escondida de tantos hermanos”.
El texto completo de la oración es el siguiente:
“En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, Buen Pastor,
Tú recorres nuestras calles y plazas,
entras en los edificios altos y en los barrios humildes,
acompañas silenciosamente a millones
que buscan sentido en medio del ruido y la prisa.
Tú conoces, Señor, el corazón de la ciudad:
sus luces y sombras, su bullicio y su soledad.
Sabemos que las ciudades están llamadas a ser lugares de libertad y oportunidad,
pero también pueden transformarse en espacios de anonimato y aislamiento.
Por eso hoy te pedimos una mirada nueva,
capaz de descubrir en la vida urbana
el terreno fecundo para anunciar tu Evangelio.
Danos una fe creativa y profunda,
que no se quede en las palabras,
sino que se encarne en gestos sencillos y cercanos.
Haznos Iglesia en salida,
capaz de tender la mano en las periferias,
de dar consuelo en la soledad,
y de sembrar fraternidad donde reina la indiferencia.
Señor, que nuestras comunidades urbanas
sean hogares abiertos y acogedores,
lugares donde se comparta la esperanza,
donde nadie se sienta invisible,
y donde la alegría de tu Evangelio ilumine
la vida escondida de tantos hermanos.
Haznos testigos tuyos en la ciudad,
misioneros valientes y creativos,
que anuncien con la vida tu Amor,
capaz de superar la prisa, el ruido y el anonimato.
Amén.”




