Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

Debemos hacer las cosas ordinarias con un amor extraordinario – Santa Teresa de Calcuta

Hay que poner todo el amor en lo que hacemos, aunque nos parezca que es una insignificancia. Dar las gracias cuando nos ofrecen algo, por muy pequeño que sea, pedir perdón cuando no hemos sido suficientemente complacientes con los demás, solicitar cualquier cosa por favor… De esta manera aprendemos a madurar en nuestras relaciones con los que nos rodean y vamos enriqueciéndonos como personas. Porque en la mayoría de las ocasiones, lo único que se nos pide es que pongamos todo nuestro esfuerzo y cariño en agradar a Dios y a los hermanos en las cosas ordinarias de cada día.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Si hay una gran caridad, se producirá una gran renovación católica – San Luis Orione

Sin caridad, estamos lejos de lo que Jesús nos pidió que hiciéramos. Cada uno de los cristianos tibios tenemos nuestra parte de responsabilidad en que

Leer más
María hace más simpático, más bello, más atrayente a Cristo – San Óscar Romero

María, madre de Cristo y madre de la iglesia de la que somos miembros, es la luz que nos alumbra cuando estamos rodeados de tinieblas,

Leer más
«Recibid el Espíritu Santo» (PENTECOSTÉS)

Foto: R. Misas «Recibid el Espíritu Santo» PENTECOSTÉS (Juan 20, 19-23) Hay comunidades cristianas que celebran los cultos en la clandestinidad. Desde los primeros seguidores

Leer más
Muchos no deciden ir a los hospitales por temor a la infección o por lo que verán, o los olores que nos esperan allí. ¡Coraje! No estamos en el mundo para seguir nuestra propia voluntad y placer, sino para imitar al Señor – San Juan Bautista de Rossi

Los santos nos llaman constantemente a seguir al Señor como Él quiere que le sigamos: sirviendo a los más necesitados. No hay otro camino si

Leer más
La mejor manera de descubrir si tenemos el amor de Dios es ver si amamos a nuestro prójimo – Santa Teresa de Jesús

Nunca deberíamos cansarnos de intentar acercarnos más a Dios a través del amor a nuestros hermanos. Porque un cristiano que lo es de verdad, no

Leer más
El primero y más imperioso [defecto] de todos es el orgullo y su nutrido cortejo: vanidad, amor propio, etc., excesiva propensión a hablar del bien que yo hago – San Eugenio de Mazenod

Nos vendría bien reconocernos cómo somos en realidad. Sin falsas vestimentas. Y sin miedo. Para ser mejores personas, primero debemos abrirnos interiormente. No tengamos miedo

Leer más