Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

No importa lo justas que puedan ser tus palabras, lo arruinas todo si hablas con ira – San Juan Crisóstomo

No importa tener razón, sino ser bueno y caritativo. Si somos capaces de mostrarnos sencillos y humildes en todo momento, también en nuestras conversaciones con los demás, en nuestras discusiones e intercambio de opiniones, seguro que estaremos obrando bien. Porque podemos tener la verdad de nuestra parte, pero si no sabemos exponerla con mansedumbre, sin intentar herir al contrario, no estaremos actuando correctamente. Un cristiano no impone sino que expone humildemente sus razones.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Si hay una gran caridad, se producirá una gran renovación católica – San Luis Orione

Sin caridad, estamos lejos de lo que Jesús nos pidió que hiciéramos. Cada uno de los cristianos tibios tenemos nuestra parte de responsabilidad en que

Leer más
María hace más simpático, más bello, más atrayente a Cristo – San Óscar Romero

María, madre de Cristo y madre de la iglesia de la que somos miembros, es la luz que nos alumbra cuando estamos rodeados de tinieblas,

Leer más
«Recibid el Espíritu Santo» (PENTECOSTÉS)

Foto: R. Misas «Recibid el Espíritu Santo» PENTECOSTÉS (Juan 20, 19-23) Hay comunidades cristianas que celebran los cultos en la clandestinidad. Desde los primeros seguidores

Leer más
Muchos no deciden ir a los hospitales por temor a la infección o por lo que verán, o los olores que nos esperan allí. ¡Coraje! No estamos en el mundo para seguir nuestra propia voluntad y placer, sino para imitar al Señor – San Juan Bautista de Rossi

Los santos nos llaman constantemente a seguir al Señor como Él quiere que le sigamos: sirviendo a los más necesitados. No hay otro camino si

Leer más
La mejor manera de descubrir si tenemos el amor de Dios es ver si amamos a nuestro prójimo – Santa Teresa de Jesús

Nunca deberíamos cansarnos de intentar acercarnos más a Dios a través del amor a nuestros hermanos. Porque un cristiano que lo es de verdad, no

Leer más
El primero y más imperioso [defecto] de todos es el orgullo y su nutrido cortejo: vanidad, amor propio, etc., excesiva propensión a hablar del bien que yo hago – San Eugenio de Mazenod

Nos vendría bien reconocernos cómo somos en realidad. Sin falsas vestimentas. Y sin miedo. Para ser mejores personas, primero debemos abrirnos interiormente. No tengamos miedo

Leer más