Imagen del día

Recibirte, Señor, en la Eucaristía, es fundirnos contigo, ser una sola cosa contigo. Para sentirnos que somos Tú. Por eso estamos obligados a no defraudarte, sino a demostrar a los otros, con nuestros actos, que somos parte de ti. Que sintamos interna y externamente que estamos empapados de tu gracia. Para así poder lanzarnos a vivir, sin complejos, una vida plena, como es nuestra obligación, siendo santos en todo el sentido que tiene la santidad cristiana.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

De poco nos sirve ser muy instruidos y sabios en temas religiosos si no llevamos a la práctica de nuestra vida diaria las enseñanzas del

Leer más

Pueden intentar destruir nuestra imagen lanzando contra nosotros injurias, mentiras o acusaciones sin base. La tentación que nos acecha siempre es responder a tales cosas

Leer más

Resulta muy fácil escabullirse entre las mentiras, las medias verdades y los silencios cómplices. Porque, a menudo por no decir siempre, decir la verdad conlleva

Leer más

Quejarnos porque hay problemas en la sociedad no conduce a nada. Lamentarnos porque los que están llamados a dirigir los asuntos públicos no actúan como

Leer más

Nuestra debilidad está en la poca confianza que tenemos en Dios. Nos creemos fuertes y prescindimos de Él. Nos consideramos autosuficientes. Mal asunto, porque construimos

Leer más

Es frecuente que nos consideremos diferentes a los otros. Incluso superiores, por formación, creencias, gustos, etc. Hasta por posición social. Se nos olvida que todos

Leer más