Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

 No debemos limitarnos a predicar la fe, sino que debemos vivirla – San Jorge Preca

Anunciar el Evangelio es tarea de todo bautizado. Pero este anuncio no es suficiente. Ha de ir acompañado de los actos que pregonen, a los ojos de los que nos escuchan, que creemos lo que predicamos llevándolo a la práctica. Son nuestras acciones la mejor predicación. Mucho más que las palabras o los bellos discursos. Porque el ejemplo que demos es lo que llega a los demás con mayor eficacia. Mal podemos anunciar el mensaje de Jesús si nosotros nos mostramos remisos a llevarlo a nuestras vidas. ¿Quién nos creerá si no vivimos de acuerdo con lo que anunciamos a los otros?

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

La ayuda divina acompaña a quienes la piden de corazón, humilde y devotamente – San Buenaventura

Para ser mejores personas y para poder ayudar cristianamente a los demás, necesitamos la fuerza que solamente procede de Dios. Nosotros somos poca cosa, estamos

Leer más
La caridad es universal, no tiene en cuenta ni raza ni color ni religión – San Camilo de Lelis

Querer practicar la caridad con unas personas que nos caen bien y no con otras, no es de buenos cristianos. Ni siquiera puede llamarse caridad

Leer más
La oración es la cumbre del desarrollo humano. El hombre no vale por lo que tiene, sino por lo que es – San Óscar Romero

Un cristiano comprometido en mejorar la vida de los demás no descuida la oración. Al contrario, de ella se alimenta para llevar a cabo la

Leer más
«Salió el sembrador a sembrar» (XV T. ORDINARIO)

Foto: R. Misas «Salió el sembrador a sembrar» XV T. ORDINARIO (Mateo 13, 1-23) Muchos son los predicadores que lanzan sus mensajes desde los modernos

Leer más
La ociosidad es enemiga del alma – San Benito

No es nada bueno quedarse cruzados de brazos, sin hacer nada. Porque las personas ociosas, que no saben qué hacer o no quieren realizar ninguna

Leer más
Corazón de Jesús, que yo no me canse en tener paciencia y ser benigno con los enemigos y amigos – San Manuel González

La paciencia de Jesús con cada uno de nosotros es inmensa. Nunca nos da por perdidos, aunque cometamos las mayores barrabasadas. Siempre nos espera. Con

Leer más