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La Santísima Trinidad (Málaga)

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¡Ay de mí si no predico el Evangelio! - San Francisco Javier

Se nos ha dado la fe no para que la tengamos como cosa propia, uso particular y gozo personal, sino para que las transmitamos a los demás. Cada uno en la medida de sus posibilidades debe convertirse en misionero que pregone la Buena Nueva de Jesús, porque muchos lo están esperando. La predicación debe comenzar por entre los más cercanos a nosotros, para que éstos puedan sentir también la alegría de reconocerse como hijos de Dios.

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En verdad la vida no es tan injusta. En cada prueba que Dios nos pone hay una oportunidad – San José Moscati

Hay injusticias, sí. En derredor nuestro y en nosotros mismos. Pero son consecuencia de la imperfección humana. De nuestra libertad no ejercida correctamente. En nuestras

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El que no trata con confianza a Jesús, hace injuria a su bondad, que tantas veces y de tan diversas maneras se nos ha demostrado – Santa Gema Galgani

Jesús nos ha demostrado su inmensa bondad. Se entregó a la muerte por nosotros. Nos sigue dando su amor cada día. Él conoce hasta las

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Quien ama no siente fatiga, ya que el amor no conoce cansancio  – Santa Magdalena de Canossa

Amar a los demás, como Cristo nos ha enseñado, es reconfortante. Nunca cansa. Al contrario. Infunde mayor vitalidad. Es como si cada obra buena que

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Lo propio de una religión no es imponerse, sino persuadir. El Señor no hizo violencia a nadie, dejó a cada uno libre – San Ambrosio de Milán

Ante los que no son creyentes podemos tener diferentes comportamientos. Uno de ellos, y es el más correcto, es intentar que conozcan nuestra fe y

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El que canta, reza dos veces.

A Dios debemos alabarle siempre. Con nuestros actos, en los que queremos demostrar nuestro amor hacia Él, y por eso intentamos realizarlos respetando sus enseñanzas.

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La paga y el jornal del amor es recibir más amor hasta llegar al colmo del amor – San Juan de la Cruz

Cuando decimos que amamos, si no lo acompañamos con hechos que demuestren este amor, nos estamos engañando a nosotros mismos. Y amar conlleva amar más,

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