Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

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Debo huir de los pronombres yo, me, como si fueran serpientes – San Juan XXIII

Aprendamos a ser más humildes. Renunciemos a los personalismos y a considerarnos mejores que otros. Porque no lo somos. La soberbia es un mal que nos causa mucho daño. Cuánto más huyamos de ella, mejor nos irá. Si empezamos por renunciar a querer ser centro de atención y protagonistas de cuanto bueno e importante surge en nuestro entorno, habremos dado un gran paso para acercarnos al hombre nuevo que Cristo quiere que seamos.

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Días anteriores

En estrecha cercanía con las virtudes ya recordadas, está la misericordia. Ella es buenísima, y muy agradable a Dios, y adecuada en sumo grado para las almas pías – San Cirilo de Alejandría

Dios es misericordioso con todas y cada una de las personas. Porque todas hemos sido creadas a su imagen y semejanza. Y por todas y

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Considero no tener mayor felicidad que la de entregar muchas almas al Corazón divino – San José María Robles Hurtado

El amor que decimos profesar a nuestro Señor nos obliga a trabajar por implantar su reino en este mundo. Un reino de paz, de amor

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Si no vivimos del Evangelio, Jesús no vive en nosotros – Beato Carlos de Foucauld

No nos engañemos: en el Evangelio encontramos la manera de acercarnos a Jesús para hacerlo vivir en nuestras vidas. El mensaje es plenamente actual. Es

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Quien tenga dos túnicas, de una a quien no tiene ninguna, y quien tiene qué comer haga otro tanto – San Juan Bautista

Vestir al desnudo, dar de comer al hambriento… El Evangelio nos insta permanentemente a amar a Dios y a los hermanos, que son criaturas suyas.

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Nuestro Señor quiere que lo imitemos en su mansedumbre – San José Cafaso

Lo dice expresamente el Señor: sed mansos y humildes de corazón. Él nos dio ejemplo pues, siendo Dios y Señor, se hizo hombre y nos

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Los hombres, cuando reciben un mal lo escriben sobre un mármol; más si se trata de un bien, lo hacen en el polvo  – Santo Tomás Moro

Solemos ser propensos a guardar en nuestro interior y no olvidar los agravios que nos hacen. En cambio, a menudo damos poca importancia cuando nos

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