Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

Estad en vela para estar preparados (Adviento I) [Rezando al caer de la tarde]

© José Serrano

Estad en vela para estar preparados (Adviento I)

(Mateo 24, 37-44)

Lo que encuentro a mi alrededor
no es precisamente estar en vela esperándote.
Más bien es todo lo contrario.
En mi entorno veo que hay prisas
por disfrutar de las cosas huecas de esta vida,
por intentar agotar hasta el último instante
embriagados en placer,
atesorando riquezas materiales,
buscando los primeros puestos,
intentando sobresalir sobre los otros…

Pero tú nos dices, Señor, que estemos en vela,
que nos preparemos pues vendrás cuando menos lo esperemos.
Nos inculcas que vayamos a lo esencial,
porque todo lo mundano es superfluo,
no nos servirá para cuando llegues a por nosotros.

Puede suceder en cualquier momento.
Lo sé, Señor, aunque a veces no quiera darme por enterado.
Vendrás a por mí cuando menos lo espere.
Y eso me asusta.
Y mucho.
Pero también quiero tener confianza.
Porque cuando vengas, será para llevarme contigo.
Sé que me leerás la cartilla
y tendré que responder a cada una de tus preguntas.
No tendré escapatoria.
No valdrán excusas de que no tuve tiempo,
de que no entendía esto o aquello que me decías una y otra vez,
de que la corriente me desviaba hacia otras orillas…
Confío, mi Señor, en tu bondad,
que es lo que mantiene viva mi esperanza.
Te necesito, cada vez más,
para imbuirme de ese amor que necesito a cada instante
para que la luz que aún parpadea en mi alma no se apague nunca.
Dame fuerzas, por favor, para seguir esperándote
confiado en que tu misericordia es mi salvación.

José Serrano Álvarez
(Rezando al caer de la tarde)

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor – Santa Teresa de Jesús

La grandeza de lo que hacemos está en el amor que ponemos en ello. No nos lamentemos de nuestras pocas fuerzas o de la escasa

Leer más
Si extiendes la mano para dar, pero no tienes misericordia en el corazón, no has hecho nada; en cambio, si tienes misericordia en el corazón, aun cuando no tuvieses nada que dar con tu mano, Dios acepta tu limosna – San Agustín

No se trata de cuánto damos, sino del espíritu que anida en nuestro corazón cuando acudimos a ayudar al necesitado. Lo que importa, pues, es

Leer más
«No os dejaré huérfanos» (VI DOMINGO DE PASCUA)

Foto: R. Misas «No os dejaré huérfanos» VI DOMINGO DE PASCUA (Juan 14, 15-21) En las guerras mueren soldados y civiles, se destruyen pueblos y

Leer más
Que mi primer pensamiento, después del descanso de la noche, sea para Dios – Santa Luisa de Marillac

Gracias, Señor, por este nuevo día que nos regalas. Gracias por seguir amándonos, pese a que no somos merecedores de ello. Gracias porque no nos

Leer más
El pan que tú retienes es de los que tienen hambre; de los que están desnudos el vestido que tú guardas; libertad y rescate de los miserables, el dinero que tú escondes en la tierra – San Ambrosio de Milán

Nos cuesta comprender que lo que tenemos son dones, muchos o pocos, que Dios ha puesto en nuestras manos para que los administremos correctamente. No

Leer más
Levántate en este momento y comienza y di: ahora es tiempo de obrar, tiempo de pelear, tiempo conveniente para enmendarme – Beato Tomás de Kempis

Somos dados a posponer las buenas acciones y mejorar nuestra forma de vida para hacerla compatible con los mensajes del Evangelio. Somos perezosos, aunque no

Leer más