Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

Hay que cuidarse del orgullo, porque el orgullo envilece cualquier cosa – Santa Teresa de Calcuta

Podemos hacer grandes cosas. Podemos llegar a metas elevadas. Podemos alcanzar altas cotas de sabiduría. Podemos despertar admiración y envidia entre los que nos rodean… Pero siempre debemos apartar de nosotros el orgullo, porque esto lo estropea todo. No nos sintamos nunca engreídos, alabándonos a nosotros mismos. No nos consideremos los mejores, ni los que más sabemos… Seamos personas sencillas, humildes. Que lo que hagamos y sea bueno, no nos haga sentirnos superiores, sino los más sencillos.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Hazte como niño pequeño, porque a los tales enseña Dios sus secretos – San Pedro de Alcántara

Nos falta la inocencia de los niños pequeños, la humildad de las gentes más sencillas, el desprendimiento de los que nada tienen ni desean. Nos

Leer más
Alma mía, no dejes pasar día alguno sin rendir tus respetos a María – San Casimiro de Polonia

Santa María, Señora nuestra, bendita entre todos y llena de gracia. Que, aunque pecadores e indignos, nos sintamos hijos tuyos en todo tiempo y lugar.

Leer más
En lo ordinario de nuestro día a día, estamos construyendo para la eternidad – Santa Catalina Drexel

No quieres, Señor, que hagamos grandes cosas. Al menos, de forma permanente. Es en las tareas sencillas de cada instante donde nos pides que trabajemos

Leer más
La humildad no tiene fin, es como el mar – Santa Ángela de la Cruz

Señor, somos conscientes de que no somos lo suficientemente humildes. Porque nos gusta que reconozcan nuestra valía y nuestros méritos. Porque nos consideramos superiores a

Leer más
Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! (II DOMINGO DE CUARESMA)

Foto: J. Serrano “Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí!” II DOMINGO DE CUARESMA (Mateo 17, 1-9) Estamos a gusto muchas veces: cuando nos salen

Leer más
Sin humildad y sin caridad no llegaremos a ser nunca nada  – Beato Marcelo Spinola

Dos virtudes unidas, sobre las que se asienta la santidad. Sin humildad y sin caridad, nada somos y nada de lo que hagamos tiene sentido.

Leer más