Imagen del día

Cuando a una amistad le ponemos fecha de caducidad, por los motivos que fuere, estamos desvirtuando su sentido auténtico. Porque un amigo de verdad lo es para siempre. Aunque haya encontronazos, momentos de duda y disgustos en las relaciones. Un amigo auténtico no nos hiere nunca, aunque pueda parecernos que sí. Las heridas que nos cause siempre son saludables y curables. Sus críticas nunca tienen maldad. A los amigos no se les quita y se los pone según nos venga bien. Es precisamente en las crisis donde se prueba si la amistad lo es o no.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

¡Qué fácil resultar creer cuando se ha visto! No seamos incrédulos, como lo fue el apóstol Tomás hasta que vio con sus propios ojos las

Leer más

Nuestros silencios ante las injusticias que vemos por doquier y ante las muertes de seres humanos inocentes y la lapidación de la verdad y la

Leer más

A menudo nos entra la tentación de tirar la toalla y no seguir haciendo el bien. Porque, a los ojos del mundo, parece más rentable

Leer más

Mientras caminamos por este mundo, no nos martiricemos buscando la perfección. No la encontraremos, porque no existe. Ni en los otros ni mucho menos en

Leer más

Muchas son las voces de esta sociedad que nos llaman para que las sigamos. Unas nos ofrecen placeres mundanos. Otras, progresos económicos y prebendas sociales.

Leer más

Sed mansos y humildes, nos dice el Señor. Para acercarnos a Él, hemos de dejar fuera de nosotros la soberbia, esa lacra que tanto mal

Leer más