Tu misericordia, Señor, es infinita. Que sepamos abrirnos a ella. Que nunca dudemos de ti. Que, por muchas caídas que tengamos en nuestras vidas, seamos siempre capaces de confiar en tu bondad. Que no tengamos miedo de pedirte perdón cuantas veces seamos vencidos por la infidelidad. Porque Tú nos has demostrado que nos amas sin límite. Porque has entregado tu vida para salvarnos. Solamente quieres que nos salvemos, que confiemos en tu misericordia. ¡Ayúdanos, Señor!

Para ser mejores personas y para poder ayudar cristianamente a los demás, necesitamos la fuerza que solamente procede de Dios. Nosotros somos poca cosa, estamos





