Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

Que mi primer pensamiento, después del descanso de la noche, sea para Dios – Santa Luisa de Marillac

Gracias, Señor, por este nuevo día que nos regalas. Gracias por seguir amándonos, pese a que no somos merecedores de ello. Gracias porque no nos abandonas, aunque nosotros te traicionemos, te engañemos y te neguemos con nuestros comportamientos. Gracias por haber sacrificado tu vida por nosotros. Gracias por tu inmensa bondad. Gracias por habernos llamado a ser seguidores tuyos, aunque seamos indignos de ello. Gracias por cada segundo de vida que nos das para que podamos corregir el rumbo de nuestras vidas.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Todas las veces que injurias y quieres mal a tu prójimo, injurias y quieres mal a Dios que es su hermano – San José de Anchieta

No hay otro camino para amar a Dios que no pase por amar al prójimo. Él lo ha querido así y de esta forma nos

Leer más
El Hijo de Dios se hizo hijo del hombre, para que el hijo del hombre llegue a ser hijo de Dios – San Ireneo

Los cristianos nos sentimos hijos de Dios. Porque realmente lo somos. Con todo lo que esto significa. Cristo se acercó a nuestras miserias y asumió

Leer más
«Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida» (CORPUS)

Foto: R. Misas «Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida» CORPUS (Juan 6, 51-58) Estampas de niños desnutridos surgen por doquier.

Leer más
La Eucaristía nos hace fuertes para dar frutos, flores de buenas obras para vivir como cristianos – Papa Francisco

Cristo se ha quedado presente entre nosotros. Es su gran gesto de amor. Muere por nosotros y se nos da a sí mismo en el

Leer más
Un hombre pacífico hace más que uno con mucho conocimiento – San Juan XXIII

La solución a muchos enfrentamientos entre personas y entre pueblos está en que quienes aman la paz se impliquen pacíficamente. La violencia no se elimina

Leer más
Debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo, ni excusarte, ni justificarte – Santa Faustina Kowalska

Dios es misericordioso. Nos lo demuestra en la entrega de su Hijo al permitir que fuera sacrificado para que nosotros pudiéramos salvarnos. Nos lo demuestra

Leer más