Imagen del día

Nos resulta mucho más cómodo y placentero ver los defectos que tienen los demás que examinarnos a nosotros mismos. Nuestra debilidad humana es más propensa a ver una paja en el ojo del vecino que una viga en el nuestro. Lo correcto, para un buen cristiano, es centrarnos en descubrir nuestras debilidades, que tenemos muchas y grandes. Las de los demás, nosotros hemos de pasarlas por alto. Porque no nos deben atañer. Bastante tarea tenemos por delante para despojarnos de las nuestras. Mucho mejor nos iría si dejáramos de preocuparnos de lo que los demás no hacen bien.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

El martirio es el premio que reciben unos pocos creyentes. La inmensa mayoría de los cristianos no estamos llamados a perder la vida humana por

Leer más

A los que queremos seguir a Cristo, no nos está permitido juzgar a los demás. Será Dios quien lo haga en su momento. Porque nosotros

Leer más

¡Cuánta maldad se instala en las personas que viven apegadas al dinero y a todo lo que él significa! Para muchos, probablemente para la mayoría

Leer más

¡Qué fácil resultar creer cuando se ha visto! No seamos incrédulos, como lo fue el apóstol Tomás hasta que vio con sus propios ojos las

Leer más

Nuestros silencios ante las injusticias que vemos por doquier y ante las muertes de seres humanos inocentes y la lapidación de la verdad y la

Leer más

A menudo nos entra la tentación de tirar la toalla y no seguir haciendo el bien. Porque, a los ojos del mundo, parece más rentable

Leer más