Imagen del día

Solemos considerarnos mejores de lo que realmente somos. Decimos que nos conocemos bien pero no es cierto. Tenemos encima de nosotros demasiadas capas de autoestima que nos impiden vernos como de verdad somos. En los demás, enseguida vemos los defectos y casi nunca las virtudes. Por eso somos rápidos en reprender y lentos en halagar. Más nos valdría que nos esforzáramos un poco en mirar nuestro interior para descubrir todo aquello, que es mucho, que debemos desechar porque nos impide ser mejores de lo que somos.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

La fuerza interior, si está dirigida desde el Señor, nos lleva a construir, paso a paso, pero sin desmayo. Lo importante es comenzar y perseverar.

Leer más

Hacer el bien es saludable, pero no lo es tanto si lo hacemos para que nos vean, lo reconozcan y nos estimen o nos alaben.

Leer más

Sí, el guardián que nos ha sido asignado personalmente por el Señor está siempre a nuestro lado y nos acompaña en todo momento. Otra cosa

Leer más

Que la vida es corta, cual un breve suspiro, es una realidad patente. De ahí la importancia que tiene el que, como criaturas de Dios

Leer más

A veces confundimos el amor con otras muchas cosas que los hombres hemos inventado para justificar nuestros egoísmos personales. Quien ama de verdad tiene que

Leer más

Como miembros de la Iglesia que fundó Cristo, estamos llamados a ser misericordiosos con los demás, creyentes o no, pecadores o santos, y a mostrarles

Leer más