Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

Todas las veces que injurias y quieres mal a tu prójimo, injurias y quieres mal a Dios que es su hermano – San José de Anchieta

No hay otro camino para amar a Dios que no pase por amar al prójimo. Él lo ha querido así y de esta forma nos lo ha enseñado. Por tanto, lo que hacemos a los demás, a Dios se lo hacemos. Lo bueno y lo malo. Dios está en cada ser humano y si causamos dolor físico o psíquico a una persona, a Dios se lo causamos. Si no comprendemos esto, no hemos entendido el mensaje cristiano. Todo lo que hagamos a las personas que nos rodean se lo estamos haciendo a Dios que está en ellas.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

La amistad que se puede concluir, nunca fue verdadera – San Jerónimo

Cuando a una amistad le ponemos fecha de caducidad, por los motivos que fuere, estamos desvirtuando su sentido auténtico. Porque un amigo de verdad lo

Leer más
Entiende que en el dolor se te prueba, para que no te abatas; entiende que se te prueba en la prosperidad, para que no te exaltes – San Isidoro de Sevilla

Tanto en los momentos en los que lo pasamos mal como en los que nos sentimos repletos de gozo por lo bien que nos van

Leer más
Amar es lo contrario de utilizar – San Juan Pablo II

Si practicamos la caridad para que los demás nos lo reconozcan y nos den las gracias, o porque es lo que se lleva en determinados

Leer más
Quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien – Papa Francisco

No vivimos solos, sino que somos parte de una comunidad de hijos de Dios. No somos únicos en esta tierra, sino que formamos con los

Leer más
Si se levanta la tempestad de las tentaciones, si caes en el escollo de las tristezas, eleva tus ojos a la Estrella del Mar: invoca a María – San Bernardo de Claraval

En los malos momentos de nuestras vidas, cuando estemos en peligro, o nos encontremos desanimados para seguir luchando por ser mejores, acudamos a María. Con

Leer más
La ayuda divina acompaña a quienes la piden de corazón, humilde y devotamente – San Buenaventura

Para ser mejores personas y para poder ayudar cristianamente a los demás, necesitamos la fuerza que solamente procede de Dios. Nosotros somos poca cosa, estamos

Leer más