Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

Vosotros sois la sal de la tierra (Domingo V del Tiempo Ordinario)
Foto: J. Serrano

Miles de personas pasan horas y horas
moviéndose como autómatas,
bajo parpadeantes luces brillantes
e insonorizados con músicas electrónicas.
Miles de aficionados abarrotan las gradas de un estadio
para contemplar a su equipo deportivo.
Pero también hay miles de jóvenes que se citan
en un polideportivo, convertido en templo, para rezar.

Hermosas palabras las que hoy lanzas, Señor: sal y luz.
Es lo que dices que debemos ser si queremos seguirte:
Sal que ponga sabor en este insípido mundo
y luz que aporte claridad en medio de tanta oscuridad.

Debo disponerme a ser lo que me pides.
Pero necesito tu ayuda.
Para ver que hay muchos brotes verdes que nacen
en medio de un aparente desierto,
que en nuestra particular manera de ver las cosas ampliamos.
Y para aportar mi granito de sal
que alimente mi vida de creyente
y mi tarea de transmisor de tu mensaje.
Quiero, Señor, que mi vida entera,
mis palabras y mis hechos
ayuden a poner sabor
en la vida y en las acciones de los que me rodean:
Que los que no te conocen aún
terminen por amarte como yo te amo.
No me dejes solo en esta tarea,
pues soy poca cosa y sin ti nada puedo hacer
para que seas más conocido y más amado.
Dame tú la sal que debo esparcir sobre los que me rodean
y la luz que he de repartir entre los que caminan a oscuras.
Seguro estoy de que con tu apoyo
podré alumbrar mejor
y dar más sabor, el sabor del amor,
a cuantos necesitan verte y dar frutos.

José Serrano Álvarez
(Rezando al caer de la tarde)

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