Santoral

Santa Genoveva Torres Morales

Santa Genoveva Torres Morales nació en Almenara (Castellón), en 1870. Desde niña experimentó las contrariedades de la vida y soportó la enfermedad. Cuando tenía 8 años perdió a su padre y a cuatro hermanos, viéndose obligada a cuidar del único hermano que siguió con vida. Trabajó como asistente del hogar viéndose obligada a dejar los estudios. A los 13 años tuvo un tumor maligno y le fue cortada una pierna desde el muslo, lo que le llevaría a usar muletas durante toda su vida. Dos años más tarde volvió a caer enferma pues el cuerpo se le llenó de llagas. Tuvo que ser asilada durante nueve años en la Casa de Misericordia de Valencia. Allí profundizó en la vida espiritual. Quiso ser carmelita de la Caridad, pero le fue impedido por su discapacidad física. En 1911 fundó la Sociedad Angélica para que las mujeres solas pudieran tener un hogar aportando lo que pudieran. Esta sociedad se convirtió en instituto religioso diocesano en 1925, profesando las dieciocho primeras religiosas. Fue en 1953 cuando la Santa Sede le confirió a la obra de la madre Genoveva carácter universal, pasando a denominarse Instituto de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Ángeles. Genoveva murió en 1956 y fue canonizada por san Juan Pablo II en 2004, en una solemne ceremonia celebrada en Madrid.

Otros santos del día:

• En Alejandría de Egipto, santa Sinclética, virgen, de quien se cuenta que llevó vida eremítica († s. IV).

• En Cartago, ciudad del norte de África (hoy Túnez), san Diosgracias, obispo, que redimió a muchos cautivos capturados por los vándalos, ofreciéndoles cobijo en dos grandes basílicas dotadas de camas y lechos († 457/458).

• En Roma, conmemoración de santa Emiliana, virgen, tía paterna de san Gregorio I Magno, papa, la cual falleció piadosamente poco después que su hermana Tarsila († s. VI).

• En Bretaña Menor (hoy Francia), san Convoión, abad, que fundó en Roten el monasterio de San Salvador, en el que, bajo su dirección y siguiendo la Regla de san Benito, floreció un elevado número de monjes, pero destruido el monasterio por los normandos, fundó una nueva casa en Plélan, donde falleció ya octogenario († 868).

• En Londres, en Inglaterra, san Eduardo, apellidado el Confesor, que, siendo rey de los ingleses, fue muy amado por su eximia caridad, y trabajó incansablemente por mantener la paz en sus estados y la comunión con la Sede Romana († 1066).

• Cerca de Valkenburg, en la región de Limburg (hoy Bélgica), san Gerlaco, eremita, que se distinguió por el servicio prestado a los indigentes († 1165).

• En la ciudad de Todi, en la Umbría (hoy Italia), beato Rogerio, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, discípulo de san Francisco y ferviente imitador suyo († 1237).

• En Angers, ciudad de Francia, beatos Francisco Peltier, Jacobo Ledoyen y Pedro Tressier, presbíteros y mártires, que, por mantenerse fieles a su sacerdocio, fueron degollados durante la Revolución Francesa († 1794).

• En la ciudad de Filadelfia, del estado de Pensilvania, en los Estados Unidos de Norteamérica, san Juan Nepomuceno Neumann, obispo, de la Congregación del Santísimo Redentor, quien se distinguió por su solicitud a favor de los inmigrantes pobres, ayudándoles con sus consejos y su caridad, así como en la educación cristiana de los niños († 1860).

• En Génova, ciudad de Italia, beata María Repetto, virgen, de las Hermanas de Nuestra Señora del Refugio en el Monte Calvario, que vivió escondida del mundo y se esforzó por ayudar a los afligidos y dar esperanza de salvación eterna a los que dudaban († 1890).

• En Dublín, en Irlanda, san Carlos de San Andrés (Juan Andrés) Houben, presbítero de la Congregación de la Pasión, admirable ministro del sacramento de la penitencia († 1893).

• En Jazlowice, en Ucrania, beata Marcelina Darowska, que, muertos su esposo y su primogénito, se dedicó a Dios y, preocupada por la dignidad de la familia, fundó la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, para la educación de las jóvenes († 1911).

• En Spoleto, en Italia, beato Pedro Bonilli, presbítero, fundador del Instituto de las Hermanas de la Sagrada Familia, para atender y educar a la niñas pobres y huérfanas († 1935).

(Del Martirologio Romano)

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Memoria de san Maximiliano María (Raimundo) Kolbe, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, que fue fundador de la Milicia de

Leer más

Santos mártires Ponciano, papa, e Hipólito, presbítero, que fueron deportados juntos a Cerdeña, y con igual condena, adornados, al parecer, con la misma corona, fueron

Leer más

Santa Juana Francisca Frémiot de Chantal, religiosa, que, siendo primero madre de familia, tuvo como fruto de su cristiano matrimonio seis hijos, a los que

Leer más

Memoria de santa Clara, virgen, que, como primer ejemplo de las Damas Pobres de la Orden de los Hermanos Menores, siguió a san Francisco, llevando

Leer más