Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

«Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (XXIII T. ORDINARIO)
Foto: R. Misas

en las contiendas de cualquier tipo.
Y para imponer los propios criterios
es frecuente recurrir a la mentira,
al soborno y a las amenazas más o menos veladas.
Porque lo que importa es vencer al que opina lo contrario.
Las sociedades y los grupos se resquebrajan y pierden fuerza
cuando los que la forman pretenden imponer sus verdades
que muchas veces son meras apreciaciones personales
y no realidades objetivas.

En este Evangelio qué bien explicas, Señor,
lo importante que es la comunidad
y la obligación que ésta tiene de cuidar a todos sus miembros,
no imponiendo las verdades de uno sobre las de los demás,
sino buscando el cuidado del más débil
para llegar juntos a la verdad autentica.
No, no quieres que nadie quede al margen.
Los descarriados nunca deben ser arrojados fuera
ni tratados con desprecio
sino con cariño para que se arrepientan
y sigan perteneciendo a la comunidad. No quieres, Señor, que nadie se pierda.
Deseas que todos nos salvemos.
Si alguno comete el error de apartarse de la comunidad
debemos ir a buscarlo
para que el grupo esté completo.
A menudo nos lanzamos a condenar a quien no es de nuestra cuerda
o al que se ha propasado haciendo lo que no debía.
Eso tú no lo quieres.
No quieres que condenemos a nadie
sino que amemos a todos,
aunque nos repugnen los errores de algunos.
Por eso nos dices que ayudemos
a los que están necesitados.
Y nos prometes que tú estás entre nosotros
cuando nos reunimos en tu nombre
y buscamos ayudarnos unos a otros
para crecer en el amor sirviendo a los que más lo necesitan.
Que aprendamos, Señor, a caminar juntos
no dejando a nadie atrás.

José Serrano Álvarez
(Rezando al caer de la tarde)

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla – Santa Teresa de Calcuta

¿Quién soy yo para juzgar a nadie? ¿Quién soy yo para hacer distinciones a la hora de ayudar a los demás? Lo que se me

Leer más
Para los cristianos no existen los hombres extraños. Nuestro prójimo es todo aquel que tenemos ante nosotros y que tiene necesidad de nosotros – Santa Edith Stein

Un creyente no puede cerrar los ojos ante las personas que están a su lado, sean ricas o pobres, sabias o ignorantes, sanas o enfermas,

Leer más
Niega tus deseos y hallarás lo que desea tu corazón – San Gregorio Magno

Hay que ser valientes y decir no a nuestro caprichos y deseos, que nos están presionando permanentemente. Tenemos que estar más atentos a lo que

Leer más
El único sentido de esta vida consiste en ayudar a establecer el reino de Dios – San Pablo VI

Correr detrás de los logros humanos, buscar el bienestar material y entregarnos al deleite terrenal no tiene sentido. Quienes hemos sido llamados a vivir como

Leer más
Por más comunes que sean las culpas de un hombre, son limitadas; mientras que la misericordia de Dios es sin límites – San Óscar Romero

Nunca debemos cansarnos de pedir perdón a Dios por nuestros fallos. Porque siempre lo obtendremos. Su misericordia es infinita y, como Padre nuestro que es,

Leer más
Humildes, humildes: es la virtud cristiana que a todos toca – Juan Pablo I

Nuestra sociedad, formada por creyentes y no creyentes, está necesitada de personas que vivan la virtud cristiana de la humildad. Son las personas humildes las

Leer más