Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

El amor del Señor no tiene límites, que no lo tenga tampoco el nuestro – Santa Maravillas de Jesús.

A ejemplo del Señor debemos nosotros amar a los demás. Él nos amó sin límite, hasta el extremo de dar su vida por nosotros y siendo Dios se hizo hombre. ¿Hay mayor amor que éste? Pues es lo que nos toca hacer a nosotros si en verdad queremos ser seguidores de Cristo. Por supuesto que no llegaremos nunca a parecernos a Él, porque somos muy imperfectos. Pero sí podemos esforzarnos mucho más en cumplir con el mandato esencial que nos ha dado: que amemos a los demás como Él nos ha amado.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Rebuscar los defectos ajenos es signo de no ocuparse de los propios – San Francisco de Sales

Nos resulta mucho más cómodo y placentero ver los defectos que tienen los demás que examinarnos a nosotros mismos. Nuestra debilidad humana es más propensa

Leer más
La amistad que se puede concluir, nunca fue verdadera – San Jerónimo

Cuando a una amistad le ponemos fecha de caducidad, por los motivos que fuere, estamos desvirtuando su sentido auténtico. Porque un amigo de verdad lo

Leer más
«Dejadlos crecer juntos hasta la siega» (XVI T. ORDINARIO)

Foto: R. Misas «Dejadlos crecer juntos hasta la siega» XVI T. ORDINARIO (Mateo 13, 24-43) Caminando por la calle, no distinguimos a los buenos de

Leer más
Amar es lo contrario de utilizar – San Juan Pablo II

Si practicamos la caridad para que los demás nos lo reconozcan y nos den las gracias, o porque es lo que se lleva en determinados

Leer más
Quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien – Papa Francisco

No vivimos solos, sino que somos parte de una comunidad de hijos de Dios. No somos únicos en esta tierra, sino que formamos con los

Leer más
Si se levanta la tempestad de las tentaciones, si caes en el escollo de las tristezas, eleva tus ojos a la Estrella del Mar: invoca a María – San Bernardo de Claraval

En los malos momentos de nuestras vidas, cuando estemos en peligro, o nos encontremos desanimados para seguir luchando por ser mejores, acudamos a María. Con

Leer más