Parroquia

La Santísima Trinidad (Málaga)

Imagen del día

Si tienes buena conciencia, siempre tendrás alegría – Beato Tomás Kempis

Cuando nuestros pensamientos o nuestros actos no son buenos, nos remuerde la conciencia. Nos sentimos intranquilos. Con pesadumbre. Tristes. En el fondo lo que nos sucede es que reconocemos que no hemos sido fieles al amor de Dios. Esto nos quita alegría. Pero si somos capaces de reconocer nuestros yerros, y nos ponemos en disposición para corregirlos, volverá a nosotros la alegría. Es la mejor prueba de que nos sentimos en paz con nosotros mismos.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Días anteriores

Hazte como niño pequeño, porque a los tales enseña Dios sus secretos – San Pedro de Alcántara

Nos falta la inocencia de los niños pequeños, la humildad de las gentes más sencillas, el desprendimiento de los que nada tienen ni desean. Nos

Leer más
Alma mía, no dejes pasar día alguno sin rendir tus respetos a María – San Casimiro de Polonia

Santa María, Señora nuestra, bendita entre todos y llena de gracia. Que, aunque pecadores e indignos, nos sintamos hijos tuyos en todo tiempo y lugar.

Leer más
En lo ordinario de nuestro día a día, estamos construyendo para la eternidad – Santa Catalina Drexel

No quieres, Señor, que hagamos grandes cosas. Al menos, de forma permanente. Es en las tareas sencillas de cada instante donde nos pides que trabajemos

Leer más
La humildad no tiene fin, es como el mar – Santa Ángela de la Cruz

Señor, somos conscientes de que no somos lo suficientemente humildes. Porque nos gusta que reconozcan nuestra valía y nuestros méritos. Porque nos consideramos superiores a

Leer más
Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! (II DOMINGO DE CUARESMA)

Foto: J. Serrano “Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí!” II DOMINGO DE CUARESMA (Mateo 17, 1-9) Estamos a gusto muchas veces: cuando nos salen

Leer más
Sin humildad y sin caridad no llegaremos a ser nunca nada  – Beato Marcelo Spinola

Dos virtudes unidas, sobre las que se asienta la santidad. Sin humildad y sin caridad, nada somos y nada de lo que hagamos tiene sentido.

Leer más