Homilía del Domingo

Encontrareis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre

Lc 2, 1-14

MISA DEL GALLO

Ciclo C

Homilías anteriores

Acuérdate de mí

HOMILÍA SOLEMNIDAD CRISTO REY-C (20 noviembre 2022) Lc 23, 25-43 Hoy celebramos la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. Y sigue siendo una paradoja que

Seguir leyendo »

Te espera en tu casa

HOMILÍA DOMINGO XXXI T.O-C (30 octubre 2022) Sb 11,22–12,2; Lc 19, 1-10 Hubo una vez un poeta cubano, José Martí, que escribió: «Debes amar el

Seguir leyendo »

Encontrareis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre

HOMILÍA MISA DEL GALLO (24 diciembre 2021) Lc 2, 1-14

Siempre me ha llamado mucho la atención la pista que el ángel, después de anunciarles el nacimiento del Salvador, les da para que le reconocieran: “Encontraréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”. Cuando esta frase la escuchamos en una atmósfera romántica de Navidad nos parece íntima, preciosa, embriagadora. ¡Un niño!, ¡unos pañales!, ¡un pesebre! Y todo nos sabe y huele a portan de belén con música de fondo, a ovejitas de nacimiento que pacen tranquilamente junto a los pastores, a casa dispuesta a recibir regalos y alegría. Pero cuando uno abre los ojos a la realidad: ¿qué le puede decir una ovejita lucera a alguien que ha perdido un ser querido? ¿A qué le huele el portal de belén al que vuelve a entrar en ERTE por la pandemia? ¿Qué pinta tiene el rubito y alado ángel para la que le ha salido un bultito en el pecho? ¿O cómo contemplarán a los pastores, que en el belén duermen al raso, los que lo hacen en un campo de refugiados?

Cuando desde la cruda realidad se escucha al ángel dar las pistas de niño, pañales y pesebre pudiéramos tener el derecho de enfadarnos con el denso, oscuro y misterioso Misterio de Dios. Es como si pudiéramos decir al ángel: “Te has quedado descansando, ¿verdad? ¿Te parece bonito jugar al escondite con nosotros? ¿No había otros signos más que niños, pañales y pesebres?

Es muchas sociedades el niño/a no es un ser encantador, sino un sujeto no rentable e insignificante socialmente. Vale en tanto que valdrá. El pañal siempre ha sido receptáculo de inmundicia. Da asco ahora que son sofisticados, ¡cuánto más los de antes! El pesebre es el lugar donde el animal mete el hocico, donde la paja, el grano o el actual pienso se mezcla con la baba de la bestia.

La Navidad original no fue dulce sino escandalosa y repugnante: los pastores como indeseados de la sociedad, la insignificancia del niño, lo prosaico del pañal y la inmundicia del pesebre. Y en todo ello se encarna Dios convirtiéndolo en un signo de su presencia. La forma se mantiene: el niño sigue siendo no rentable, el pañal oliendo mal y el pesebre dando asco, pero para el que taladra la realidad a base de adoración se puede encontrar con la Presencia del Dios Encarnado, Oculto y Mediado.

Dicho esto descubrimos dos tipos de belenes. Uno lo ponemos nosotros. Y siempre son bonitos, aunque sean feos y desproporcionados. El otro nos lo pone la realidad. Y, normalmente, es descarnado, crudo, prosaico y tirano. En él siempre hay un ángel que nos da pistas escandalosas para encontrar al Dios encarnado. Nos dice: “lo encontraréis en el simple pan de la eucaristía, en el salón desorganizado por los juguetes de los niños, en la masa ingente de desplazados, en las horas interminables de las urgencias del hospital, en el café caliente de la mañana, en el retraso de un mes de alquiler, en la ansiedad que amarga los días, en el pueblo víctima de gobernantes corruptos…”. Y la adoración del Niño en el belén de lo real no es fantasía espiritual dulce y melosa, sino que supone aguantar el desgarre de la realidad para suplicar ver signos de humilde presencia en los pesebres de la vida.

La Navidad es real si es escandalosa porque es el recuerdo y la celebración de ese Dios que se encarna en aquello de lo que huimos a base de belenes románticos y luces por las calles.

Homilías anteriores

Acuérdate de mí

HOMILÍA SOLEMNIDAD CRISTO REY-C (20 noviembre 2022) Lc 23, 25-43 Hoy celebramos la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. Y sigue siendo una paradoja que

Seguir leyendo »

Te espera en tu casa

HOMILÍA DOMINGO XXXI T.O-C (30 octubre 2022) Sb 11,22–12,2; Lc 19, 1-10 Hubo una vez un poeta cubano, José Martí, que escribió: «Debes amar el

Seguir leyendo »